Acerca de cómo sobrevivir a la pérdida de la única mujer que he amado mientras me dedico a escribir tonterías para encontrar algún sentido a la vida que no es vida sin ella.
Ese fue el año en que Gitty retomó el trabajo luego de estabilizar su tiroides. Luego de casi seis meses de reposo encontró empleo en un ancianato de Westchester donde tenía que cumplir guardias nocturnas; como Graciela tenía mas de 15 podía quedarse sola en casa y se mantenían en contacto a través de mensajes de texto o se llamaban por teléfono.
Cuando regresaba de Seattle y Gitty tenía que cumplir con guardias, la llevaba y traía para que se le hiciera menos pesado el viaje porque ella no quería manejar a pesar de saber hacerlo; así las cosas, cuando yo no estaba usaba el autobús.
Ese año fue uno de los mas tranquilos que tuvimos en nuestra relación; apartando el hecho de las guardias nocturnas, todo lo demás fluyó de manera natural. Graciela siguió adelante con sus estudios, Gitty se sentía bien porque volvía a ganar su dinero, tenía mi rutina firmemente establecida y Lucy fue esterilizada.
Se hizo la cita para la operación un día que yo estuviera en Miami, para así llevarla a la clínica y luego irla a buscar; además de ayudar con los medicamentos que había que darle para el dolor, porque como cosa rara se había pegado mucho conmigo y me dejaba hacerle todo sin protestar, así podía darle las medicinas y si era necesario, limpiarle la herida de la operación y hacerle curas.
Luego que se mejoró de la cirugía, y antes de yo volver al trabajo, la sacamos a pasear por un parque cercano al ancianato y Gitty se tomó unas fotos con ella y un suéter que le estaba tejiendo.
También, Gitty siguió experimentando con sus selfies.
Como dije antes, fue un año bastante tranquilo que nos sirvió de descanso y preparación para lo que se vendría el 2011 y los siguientes. Solamente hubo dos novedades: La primera fue que Gitty no pudo pasar el fin de año con nosotros porque le tocó guardia esa noche a cambio de no tener trabajo ni el 24 ni el 25 de diciembre, lo que nos lleva a la segunda novedad: Fuimos a Charlotte, N.C. entre el 23 y el 25 de diciembre, viaje que voy a narrar en el próximo capitulo..
Eso sí, a las nueve de la mañana del primero de enero la estaba esperando en la puerta del ancianato para darle el feliz año y traerla a casa.
Desgraciadamente, el 2011 no sería anodino sino portador de malas noticias y generador de cambios, aunque de eso no teníamos idea cuando le di el abrazo de año nuevo y nos fuimos a nuestro hogar, llenos de optimismo pensando en lo bueno que sería.
Gitty acostumbraba pelear por todo y por nada, era su costumbre. Ese diciembre estaba molesta porque yo volvía a Seattle el cinco de enero y me lo reclamó la noche del 28 antes de acostarnos, cuando ya estábamos en la cama.
- Resulta que tengo un marido solo de nombre, porque lo veo apenas diez días al mes, cuando mucho.
- Pero es que tengo que trabajar, y esto es lo que he conseguido, no estábamos mejor cuando daba clases, que me la pasaba trabajando como un burro y siempre estaba cansado.
- Sí, pero es que siempre te vas y no te puedo disfrutar porque no estás en la casa.
- Pero luego estoy 10 días corridos en la casa y me encargo de todas las tareas domésticas, además salimos los fines de semana y tú estás tranquila todos esos días porque no te tienes que preocupar de la casa.
- Ya tenemos mas de dos años en esto y con eso que me dijiste que este contrato dura dos años me hace sentir mal.
- Pero eso tú lo sabes desde el principio y me dijiste que si pagaban bien pues que le diera porque había que buscar el dinero.
- Pero eso así no me sirve, y con eso que me dijiste que los demás estaban metiendo mujeres en los apartamentos, pues menos me gusta, no vaya a ser que tú también estés metido en eso.
- Si te lo dije es porque no lo voy a hacer, yo respeto las condiciones del contrato. Ahora, también casi todos esos carajos son solteros, y bueno, quieren darle gusto al muñeco, y si hay mujeres disponibles y que quieran divertirse con el muñeco, pues dale que no vienen carros; pero ni hablar de ponerme en esas vainas porque primero tendría que buscar la mujer y sabes que no soy bueno para esas cosas.
- Y tienes que estar consciente que eres el único palo que hay en esta casa. Así que tienes que cuidarte porque luego me puedes enfermar a mí.
- Pero yo no voy a estar en ese negocio chato, como te dije, no me interesa y eres mi mujer. Si voy a hacer algo prefiero hacerlo contigo, que nos conocemos bastante, así que quédate tranquila, y acuéstate, que tenemos que dormir.
- Pero igual sigue sin gustarme eso que estés tan alejado. Hasta mañana.
Cuando nos levantamos en la mañana ella estaba realmente furiosa, se había ido calentando durante la noche y al despertarse cuando vio que estaba también despierto me dijo:
- Esto no puede ser, a mí no me vayas a tocar. Porque tú lo que quieres es irte de la casa y dejarme sola y así empatarte con una catira de por allá.
- Por favor, no te pongas así. Traté de tocarla y saltó como si hubiese visto una culebra.
- Yo me pongo como me dé la gana, tú lo que quieres es acostarte con una de esas mujeres de allá.
- No digas eso, por favor.
- Sí lo digo porque es así.
Para ese momento tenía la cara roja de la rabia, así que le dije:
- De verdad que no me gusta que te pongas así, no sé como decirte que te quiero y sin ti mi vida no tiene sentido, no voy a arriesgar lo que mas amo por una aventura que de paso sé que me va a representar un montón de tiempo y esfuerzo perdido que debería ocupar en hacer mejor mi trabajo en vez de perseguir mujeres. Te quiero demasiado como para hacer algo así, por favor, no te pongas brava conmigo, hago esto para que podamos vivir de una forma medianamente aceptable. No sabes lo que añoro tus besos cuando vengo en el avión de regreso, lo único en lo que pienso es en verte, abrazarte y besarte.
Cuando terminé de decir eso, ella se volteó hacia mí y me dio un beso enorme, al voltearse ya tenía la boca lista para besarme, me abrazó y se me lanzó encima. Duramos besándonos varios minutos, fue tan apasionada la escena que pasamos a otras actividades casi sin darnos cuenta; luego de recuperar el aliento me dijo:
- Es que me pongo mal porque me faltas y no puedo hacer esto contigo mas a menudo, porque yo soy de carne y hueso y siento y padezco. Tú me haces feliz y me llenas como mujer, cuando no estás me pongo triste y no hallo que hacer.
- No tienes por qué molestarte, a mí me pasa igual, por eso es que añoro tus besos, extraño tu cuerpo y tu cara, por eso es que apenas termino de trabajar me voy corriendo al aeropuerto para llegar lo mas rápido posible. Este tiempo que pasamos peleando deberíamos aprovecharlo en besarnos, meternos mano y disfrutarnos, en vez de estar con caras amarradas.
- Tienes razón, después llegamos a viejos y no vamos a poder hacer estas cosas, o al menos no las vamos a poder hacer con la misma frecuencia.
- Eso es lo que te digo, porque uno el hombre cuando se pone viejo no tiene la misma fuerza de antes. Hay que aprovechar el tiempo mientras se pueda.
- Eso voy a hacer de ahora en adelante, pero si te sale otro contrato por allá nos vamos a mudar todos, porque no voy a calarme mas esta vaina, quiero a mi marido cuando quiera, y no tener que estar esperando a que llegue.
- Ok, si me sale otro contrato allá nos vamos a vivir todos para allá, parece que el trabajo está en la costa oeste.
- Luego no te eches para atrás o salgas con excusas, ya nos pusimos de acuerdo.
- No lo voy a hacer.
- Bueno, me voy a bañar con agua tibia.
- Voy después de ti.
Siempre tenía como costumbre darse una ducha con agua tibia luego de los ejercicios conyugales porque decía que la hacía sentirse relajada y bien. Yo también cogí esa costumbre y puedo decir que lo que ella decía era cierto.
Esa navidad la pasamos en casa y el año nuevo nos pusimos a inventar yéndonos a Fort Lauderdale donde supuestamente iba a haber una celebración en la playa, pero no hubo nada de eso; nos enteramos de la llegada del 2010 por la bulla en los restaurantes y bares, no por ningún reloj ni fuegos artificiales. Igual hicimos nuestro brindis y nos comimos las uvas, no hizo falta sacar maletas ni nada de eso porque estábamos bien lejos de la casa y así era mas que suficiente.
El seis de diciembre de 2009 Graciela cumplía sus 15 años y nos hallábamos en una disyuntiva: ¿Hacer o no hacer una fiesta? No teníamos un círculo social extenso que justificara los gastos de un sarao de 15 años, y tampoco nos íbamos a poner a reclutar gente en el restaurant Versalles para llevarlos a la fiesta, como le pasó a mi tío el año 1957 en la plaza Bolívar de Barinas cuando lo reclutó la policía de la ciudad para que fuera a un velorio.
Tomando en cuenta esas inconveniencias, Gitty decidió que lo mejor que podía hacerse en ese caso era un álbum fotográfico para recordar los quince, llevarla a ver El Cascanueces y luego ir a cenar a un buen restaurant. Estuve de acuerdo con su idea y nos pusimos a planificar la cosa, como estaba ocupado trabajando en Seattle, Gitty se puso a averiguar precios de fotógrafos y compró las entradas del ballet para Graciela y ella.
Los presupuestos que encontró eran exorbitantes, así que se fue al estudio del señor Busto en la Avenida 12 con la calle ocho, el fotógrafo que conocíamos desde que llegamos a Miami, y le preguntó si él hacía sesiones fotográficas para quinceañeras, a lo que respondió que claro que sí y tenía todo el equipo necesario; en cuanto a sus honorarios, fueron una fracción de lo que pensaban cobrar los otros por unas fotos de similar calidad.
Cuando Gitty me contó lo que pasó, le dije:
- Perdimos el tiempo buscando fotógrafos como unos pendejos, siendo que lo teníamos al frente y no lo veíamos.
Como la idea era tomar fotos familiares había que esperar a que regresara de trabajar, así que la sesión se pautó para el domingo 20 de diciembre a las 11 de la mañana porque yo llegaría a Miami el viernes 18 en la tarde. El señor Busto estuvo trabajando seis horas fotografiando a Graciela y demostró ser un excelente profesional; de hecho le dije a Gitty que le diéramos 100 dólares mas de lo que presupuestó porque se lo merecía gracias a la sobresaliente labor que hizo con tanto cariño.
Graciela usó un traje de gala que había confeccionado la abuela de una de sus compañeras de clase, la señora se lo arregló y ajustó para que le quedara perfecto y ese resultado se pudo ver en las fotografías. En cuanto al Cascanueces, fueron a la función del domingo 6, día de su cumpleaños, en el Dade County Auditorium.
Para la cena, Gitty reservó una mesa en el restaurant El Pub, el mismo donde celebramos la primera comunión, el lunes 21 a las siete de la noche.
Graciela no tuvo queja alguna de sus 15 años, los celebró a la altura y no se deslizó debajo de la mesa del comedor cuando le cantamos el Cumpleaños Feliz.
Durante el úĺtimo año en Middle School, al menos en el distrito escolar de Miami-Dade, los estudiantes tienen dos opciones; elegir su plantel de High School o dejar que la zonificación los ubique. Graciela tenía varios intereses y decidió buscar la que mejor le conviniera para desarrollarlos, tenía cuatro en mente, dos Charter y dos públicas.
Las Charter (escuelas públicas con administración privada) eran Arts and minds charter high school e International studies charter school. En cuanto a las completamente públicas, eran New World School of the Arts y Coral Gables High School.
Ingresar a la escuela New World era sumamente difícil porque debido a que es una de las instituciones mas prestigiosas del mundo en cuanto a artes escénicas tiene filtros muy fuertes y Graciela no pasó de la segunda ronda. Las dos Charter al final fueron descartadas por falta de espacio y no ser suficientemente confiables; así que la finalista fue Coral Gables, que tenía bachillerato internacional y cursos avanzados, con los que podía estudiar materias universitarias y acumular créditos.
Como la escuela estaba cerca de donde vivíamos, Graciela podía ser ubicada por zonificación, pero igual se necesitaba pasar por un ciclo de selección para los cursos avanzados, lo que para ella era apenas un formalismo; así que fue aceptada y empezaría el año escolar 2009-2010 como estudiante freshman IB y AP en Coral Gables Senior High School.
Estudiante apuñalado en Coral Gables Senior High,un sospechoso arrestado.Miami,Florida
cubanmiami5
Desafortunadamente, el principio del año escolar no pudo ser peor. El 15 de septiembre se suscitó una pelea entre dos estudiantes que terminó fatalmente cuando uno de ellos apuñaló e hirió de muerte al otro. Dio la coincidencia que ese mes tuve que viajar a Miami por una semana y estaba en casa cuando la tragedia pasó; Graciela me envió un mensaje de texto y me fui directo a la escuela con Lucy. Gitty estaba trabajando y preferí dejarla tranquila hasta tener pleno conocimiento de las circunstancias.
Como procedimiento estándar la escuela fue cerrada por completo, nadie podía entrar o salir excepto las autoridades competentes y los padres y representantes estábamos en las afueras esperando información. Como Lucy y yo nos fuimos directo sin ninguna provisión ni siquiera teníamos agua para calmar la sed; por suerte miembros de la superintendencia escolar instalaron puntos de aprovisionamiento para los familiares en espera, así pudimos hidratarnos hasta que anunciaron que permitirían a los estudiantes salir del encierro a la hora en que regularmente terminaban las clases. Para ese entonces mi mamá me había llamado desde Caracas porque había visto las noticias y quería detalles sobre lo que había ocurrido, le dije que Graciela estaba bien pero que por razones de seguridad no permitían entrar ni salir a nadie, que al llegar a casa la llamaríamos.
A las tres de la tarde pude recoger a Graciela en una de las entradas laterales de la escuela y nos fuimos a casa; ahí fue cuando pude llamar a Gitty, echarle el cuento completo y que Graciela le hablara de una vez para que no se angustiara. De esa forma pudo terminar su día de trabajo sin sobresaltos y la fuimos a buscar para que así no tuviese novedades en su ruta de regreso.
Gitty le dijo a Graciela que era mejor que se saliera de ahí, a lo que nuestra hija se negó de plano esgrimiendo una razón muy lógica acerca de las probabilidades de que tal tipo de suceso se volviera a presentar en su lugar de estudios, por lo que dijo que iba a continuar. Dos días después la acompañé a una vigilia por el descanso del alma del muchacho asesinado y me regresé a Seattle para continuar con mi trabajo.
Tiempo después, como nuestra hija estuvo en las cercanías de donde fue la pelea, fueron a nuestra casa unos detectives que estaban investigando el caso para hacerle algunas preguntas. Una abogada del equipo que representaba al presunto homicida nos contactó transcurridos otros meses para preguntarle otras cosas. Como Gitty tenía su formación en leyes, ambos estuvimos al lado de Graciela durante esas dos reuniones.
Nuestra hija tuvo razón, no volvieron a presentarse otros problemas del mismo tipo en su escuela y pudo seguir estudiando sin novedades, pero el susto nunca se nos quitó.
Mientras estábamos en los trabajos para resolver el problema de la dentadura de Graciela a Gitty le dio culebrilla. Esta enfermedad es el renacimiento del virus de la varicela (lechina) que causa un sarpullido doloroso y que se activa por razones desconocidas, lo cierto es que es muy incómoda e incapacitante; su tratamiento en la actualidad consiste en antivirales, analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos; también existe una vacuna para impedir su aparición.
Antiguamente se trataba con magia y rezos que duraban lo que tardaba la enfermedad en desaparecer, que podía ser entre una y cinco semanas; mientras tanto el desventurado enfermo tenía que soportar los síntomas sin ningún tipo de medicamentos porque la culebrilla era considerada un daño que debía ser erradicado a través de esos ritos mágico religiosos. De hecho, mi mamá sabía esas cosas y cuando a mi suegro le dio culebrilla ella fue a practicar todos esos rituales hasta que se le fue la infección.
Como mi mamá estaba en Caracas y Gitty en Miami, pues usamos el método moderno, fue al médico y le mandaron antivirales, una crema antiinflamatoria y acetaminofén. El tratamiento duró dos semanas y la infección se le fue en 10 días, pero fueron 10 días perros para la pobre Gitty, con el ardor y la picazón que le afectaban buena parte del tórax.
Luego de esa experiencia tan desagradable, especialmente luego de haber sido diagnosticada con hipotiroidismo, ya estaba bueno de cosas malas por ese año.
En el curso de inglés que estaba haciendo en el MDC le asignaron a ella y todos sus compañeros un tema de desarrollo libre acerca de algo que les gustara para luego hacer una presentación oral en inglés.
Ella me llamó por teléfono para pedir mi opinión acerca de qué podía hacer y nos pusimos a conversar al respecto, mas o menos recuerdo lo que nos dijimos:
- Tengo ese proyecto y luego debo hacer una exposición en inglés.
- ¿Y qué es lo que quieren exactamente?
- Que uno haga algo que le guste mucho y haga una presentación de eso para exponer en clase.
- Piensa en algo que te guste mucho y no sea complicado de hacer.
- ¿Como qué?
- Piensa, tiene que ser algo que no tome mucho tiempo y que puedas resolver sin mucho esfuerzo, a ti te gusta tomar fotos, podría ser eso.
- ¿Pero a qué le tomo fotos? ¿A flores?
- Puedes tomarte fotos y modelar, tienes con qué hacer eso y hablar de que siempre quisiste ser modelo.
- Eso no me gusta, pero podría tomarme fotos haciendo algo, pintando o algo así.
- ¿Por qué no te las tomas maquillada como mimo? A ti te gustaba mucho el arte de la mímica, ¿no te acuerdas cuando fuimos a ver a Marcel Marceau en el Teresa Carreño?
- Sí, esa presentación no se me va a olvidar nunca, fue algo bellísimo.
- Me acuerdo que lloraste de la emoción, entonces puedes hacer eso y te quedaría bonito. ¿Para cuándo tienes la presentación?
- En tres semanas.
- Mas que suficiente, en dos semanas estoy en Miami, tomamos las fotos y haces la presentación en Power Point o con diapositivas de Google, te enseño como mostrarlas y todo está listo. Podemos usar a Lucy también.
- ¿Y va a salir bien?
- Apuesta a que sí, acuérdate que para todo lo que es arte tienes talento; ese soy yo, que no sirvo para nada de esas cosas, pero tú tienes brillo propio. Ve preparando todo y así cuando llegue lo único que hay que hacer es tomar las fotos.
- Está bien, voy a pensar en como voy a hacer la presentación.
- Ok, dale y luego hablamos.💋💋.
- 💋💋💋.
Quince días después llegué de Seattle y el sábado nos fuimos a un sitio en Coral Gables que ella había seleccionado para tomar las fotos, era noviembre y estaba pasando un frente frío por Miami, así que la temperatura estaba fresca.
Algo que me gustaba de Gitty era que cuando estaba realmente feliz se le salía lo que tenía de niña sin que se diera cuenta, y verla en esos instantes hacía que me enamorara mucho mas de ella, esa mirada tan llena de pureza y gozo era algo digno de ser admirado.
La sesión fotográfica duró casi una hora, tomé como 100 fotos, de las cuales seleccionamos 25 para la exposición, preparé la presentación en Power Point, le enseñé a Gitty como usar la computadora para hacerlo y nos pusimos a ensayar. Una semana después hizo su exposición y le quedó de lo mejor, le dieron buena nota y la felicitaron, hasta con aplausos.
No todo podía ser malo, esa era una excelente forma de entrar a diciembre.
Luego de las vacaciones en Universal Studios el 2007 vimos que había llegado el momento de buscar una solución a la dentadura de Graciela, ella había empezado a cambiar de la infancia a la adolescencia ese año y había que ocuparse de ello rápidamente antes que las cosas se complicaran mas.
Gitty y yo visitamos muchos dentistas en Miami, y cada uno tenía una opinión diferente; de hecho uno que tenía su consultorio por los lados de Dadeland en South Miami tenía una aproximación radical, quitarle ocho dientes y ponerle una plancha en su lugar por casi 15.000 dólares. Cuando Gitty oyó esa barbaridad puso su mejor cara de póquer y le dijo que lo pensaría, luego salió corriendo del lugar.
Entre tantas vueltas que dimos nos recomendaron un técnico dental, por cierto venezolano, que tenía su oficina en la calle ocho cerca de Westchester, fuimos allá y le hizo unos moldes a la niña. Duramos varios meses en eso pero no se resolvía el problema de fondo, solo ayudaba a enderezarle la dentadura, así que se necesitaba algo mucho mas completo.
Gitty había estado buscando soluciones hasta que un día de julio de 2009, cuando yo estaba en uno de mis ciclos de descanso, nos levantó a todos a las cinco de la mañana y dijo que íbamos a ir a un lugar en North Miami que pertenecía a la Universidad Nova donde hacían revisión de dentaduras y dependiendo de la condición del paciente lo referían a la facultad de odontología, donde los estudiantes de postgrado hacían lo necesario para reparar los daños por precios relativamente módicos.
Como supuestamente iba mucha gente a esa oficina en North Miami, nos fuimos para allá a las seis de la mañana y así llegar antes de las siete, porque abría a las ocho; cuando llegamos no había nadie, así que nuestra hija fue la primera paciente nueva, como había otros que tenían cita previa la atendieron después de las nueve, la revisaron, evaluaron y refirieron a la facultad para la semana siguiente.
La universidad estaba ubicada en Davie, en el condado Broward al norte de Miami, un lugar ubicado a 35 millas de Coral Gables. Cuando llegamos la examinaron durante una hora y dieron el diagnóstico, tenían que operarla para sacar un colmillo de leche que se había trabado e impedía la salida del permanente que estaba moviéndose hacia la nariz; al mismo tiempo había que alinear todos los demás dientes y se necesitaría ponerle frenos de los mas fuertes que tendría que usar durante dos años.
El presupuesto que nos dieron era de casi 5.000 dólares, mas económico que en cualquier otro lugar y en una institución académica donde su odontólogo tratante era un candidato a PhD en endodoncia supervisado por su tutor; el mejor tratamiento que se podía conseguir por el mejor precio posible. Gitty y yo nos pusimos de acuerdo y lo pagaríamos a través de un plan de financiamiento sin intereses de 24 meses que ofrecía la propia universidad; contando todo lo que había que hacer las mensualidades quedaban en poco mas de 200 dólares, así que podíamos pagarlas. Gitty me dijo que se haría cargo de esos pagos y que yo siguiera con el resto del presupuesto para que así no tuviera que adquirir nuevas responsabilidades.
La operación no podía hacerse de inmediato, primero tenían que enderezarse los dientes para que así los espacios disponibles fueran los correctos, lo que llevaría varios meses, hasta que en agosto de 2010 se pudo ejecutar. Las fotos siguientes muestran la evolución de Graciela, desde una dentadura hecha un desastre hasta una sonrisa de un millón de dólares, gracias al empeño y esfuerzo de su mamá.
Fue un proceso largo y complicado, especialmente para Graciela, que tuvo que calarse esos aparatos mas los dolores de la operación que le duraron mas de una semana, pero valió la pena. Gitty siempre estuvo contenta con la decisión que tomó aquella madrugada de julio de 2009 y nuestra hija siempre estará agradecida por lo que su madre hizo para que pudiera sonreír a plenitud.
Tenía ocho años cuando escuché este mosaico de Billo's por primera vez, y el bolero "Que linda eres" cantado por Ely Méndez me causó tanta impresión que me dije que cuando tuviera una novia esa sería la primera canción que le cantaría. El tiempo pasó y me di cuenta que no podía cantar ni la lotería, así que lo que me quedaba era dedicársela a esa hipotética novia cuando la tuviera, pero el tiempo seguía pasando y no había novia a la vista.
Por fin, apareció Gitty, la muchacha de mis sueños, el amor de mi vida, la persona perfecta a quien podía dedicar esa canción, y se la dediqué el 31 de diciembre de 1985; en aquellos tiempos no había ni siquiera teléfonos celulares, por lo que la única forma de hacer tal cosa era a través de un walkman, se grababa la pieza en un cassette y se reproducía en el aparato para escucharla a través de los audífonos. También en aquellos tiempos se grababan cassettes con música romántica para regalárselos a las novias, y eso fue lo que hice. La primera canción fue ese bolero del mosaico 33, que me costó terriblemente para lograrla grabar, junto con otros como "Inolvidable" de Tito Rodríguez y "Mi triste problema" de Cheo Feliciano. Como siempre he sido caribe, lo mío es el bolero, mas que las baladas.
Gitty empezó a conocer boleros cuando me conoció, y le gustaron, especialmente por la forma de bailarlos. No hay nada como el bolero para el enamoramiento, cuando una pareja enamorada lo baila, allí se genera una energía superior a la de la colisión de dos agujeros negros y esa energía se desplaza a través de todo el universo.
Hoy, el primer 31 de diciembre que no tengo a Gitty a mi lado en toda mi vida adulta, recuerdo el primero que pasé con ella, el cassette que le regalé y la canción que quise dedicarle desde mi niñez.
En la cultura venezolana el día mas importante de la temporada navideña es el 31 de diciembre, no el de navidad, que es considerado mas para los niños que para los adultos. El día de año nuevo es considerado como un nuevo comienzo, el momento en que todo queda atrás y se arranca desde cero; por eso también es el día en que mas golpean las ausencias de los seres amados, porque no nos van a acompañar en esa nueva aventura y se quedan atrás, donde no podemos ir a buscarlos para que traspasen esa puerta al futuro con nosotros.
Por eso mismo hoy es el día mas duro, el día en que mas siento su ausencia, el día en en que la herida que dejó se abre por completo, el día en que desearía estar también muerto, bien sea para estar con ella o para no sentir este dolor que me destruye por dentro y deja de mí solamente escombros. Pensar que ella se quedó en el 2022 y yo entro al 2023 solo es terrible, es sentir que mi vida se quedó atrás y que ingreso a un vacío en el que no soy nadie.
Lo que me queda son sus recuerdos, lo único que no se me puede quitar, todos esos fines de años que pasamos juntos, nuestros brindis a las 12 de la noche, las 12 uvas del tiempo que comíamos siempre juntos y las tradiciones locas como sacar las maletas a la calle para que en el año nuevo pudiéramos viajar. El 2021 ella quería ir lejos, y cuando recibimos el 2022 me dijo que agarráramos unas maletas, nos metiéramos en el carro y fuéramos al aeropuerto internacional de Sea-Tac para que nos saliera un viaje bien largo el 2022.
Desventuradamente, ella fue la que viajó, a un lugar donde ninguno de nosotros puede ir y un viaje que ella tampoco quería hacer, y no se pudo hacer nada para evitar tal desenlace.
Lo que me queda es recordar todos los años nuevos que pasamos juntos y la música que a ella le gustaba escuchar el fin de año. Esta foto fue la que nos tomamos el 31 de diciembre de 2021, el último que pasaríamos juntos.
Y para cerrar este día, una gaita que expresa lo que creo que a Gitty le hubiera gustado decirme en sus últimos instantes de vida.