Acerca de cómo sobrevivir a la pérdida de la única mujer que he amado mientras me dedico a escribir tonterías para encontrar algún sentido a la vida que no es vida sin ella.
El lunes 5 de noviembre salí de Miami rumbo a Clovis, NM; con escala en Dallas-Fort Worth, estaría allí hasta el viernes 17, me reuniría con el coordinador del equipo técnico para buscar un lugar donde trabajar, contactar a las autoridades del lugar y armar el equipo de personas necesario para completar el proyecto. La alcaldía tenía disponibles varias oficinas en el edificio sede y nos las ofrecieron por una módica suma mensual; hablamos con la gente de San Francisco y dieron la luz verde, así que ya teníamos el local para trabajar. En cuanto a la vivienda, encontramos una casa dúplex amoblada cuyo alquiler mensual era de 900 dólares y cada uno tendría su lado privado.
El dúplex era de cuatro habitaciones, dos cocinas, dos salas de estar y dos baños, así que estábamos cómodos en lo referido al hospedaje, cada uno en su lado de la casa, con aire acondicionado y calefacción. Para el viernes 17 de noviembre todo estaba listo, incluida la selección del personal auxiliar.
Como estaban las fiestas de por medio, el trabajo arrancaría el lunes 7 de enero de 2008 y debería estar terminado el 31 de marzo de 2009; por lo que el período de campo tendría que completarse para el 28 de febrero de ese año a mas tardar y así tener un mes para preparar los informes finales, discutir las conclusiones y entregarlos a la plana mayor de Google.
El trabajo estaba estructurado para presentar informes de avance cada tres meses, el tiempo de trabajo mensual era de tres semanas corridas con nueve o diez días libres, y la paga eran 15 montos iguales y consecutivos que se cobraban los días 21 de cada mes; si el proyecto se terminaba a tiempo se recibiría un bono equivalente a tres pagos mensuales.
Esos detalles son mas que suficientes porque en el contrato se firmaba una cláusula NDA de no divulgación de información relacionada con el proyecto.
Esa navidad fue la mas armoniosa que pasamos desde que llegamos a Miami y fue la primera vez que hicimos pan de jamón, que se convertiría en una tradición que hemos mantenido de forma ininterrumpida hasta este año. Fue también el primer fin de año alegre de Gitty con nosotros en los últimos seis años y sin que se desapareciera el día de navidad o el de año nuevo, en cierta forma volvíamos a ser una familia, hasta volvimos a bailar música navideña.
Hubo muchas primeras veces el fin de año de 2007, pero la mejor de todas es que era la primera en que ambos estábamos en la misma página a la espera del 2008, y nuestro beso al momento de recibirlo fue el primer beso lleno de amor y pasión que nos dábamos desde que llegamos a Miami.
¿Qué tiene que ver un comic con esta historia? Cualquiera que lea esto dirá que terminé de perder la chaveta porque este no es lugar para un comic de DC. Bueno, eso no es tan cierto, hay ocasiones en que pueden servir para explicar un punto.
Kamandi es un personaje relativamente poco conocido del universo DC aunque es uno de los que tienen las historias mas interesantes, a grosso modo, es el último ser humano "normal" en una Tierra que sufrió un enorme desastre de origen desconocido que causó cambios en las especies del reino animal debido al derrame de una sustancia experimental almacenada en un laboratorio secreto combinada con una gran cantidad de radiación. Estos cambios implicaron que gran cantidad de animales no racionales desarrollaran inteligencia humanoide mientras que los seres humanos fueron afectados de forma contraria.
En este planeta Tierra, conocido como Tierra AD, se desarrolla esta historia que abarcó varios años del trabajo de Jack Kirby, su creador. La portada de la foto, en español, desde luego, fue la del comic que me inició en este personaje, suplemento que leí por primera vez circa 1975, cuando tenía ocho o nueve años y su historia me atrapó. En este número, Kamandi es hecho prisionero por los gorilas, que se encuentran en guerra contra los tigres, y es encerrado en un laboratorio de investigación donde tienen una cantidad no determinada de la sustancia que disparó los cambios en el reino animal, llamada cortexina.
Los tigres, sabiendo esto, lanzan un ataque contra ese laboratorio, fuertemente defendido por los gorilas, y durante la refriega Kamandi logra escapar logrando liberar a los humanos que estaban cautivos y escapan de la instalación científica. Un obús de artillería disparado por los tigres cae cerca del lugar donde los gorilas tenían almacenada la cortexina y una buena cantidad de esta sustancia se derrama y corre hasta un arroyo cercano, donde varios humanos se detienen a beber el agua; aquí Kamandi narra que los que tomaron esa agua contaminada "al beberla parecía como si se hubiesen despertado de un profundo sopor."
Allí entra el punto donde las historias coinciden. Luego de "la conversación," Gitty parecía como si hubiese empezado a "despertar de un profundo sopor," casi me veía como a alguien desconocido, era algo interesante porque ella nunca se dio cuenta de tal cosa hasta ese momento. Todavía hoy en día no sé como puede pasarle eso a una persona, ser hipnotizada por otra que manejaba su voluntad a placer, algo como brujería; aunque yo no creo para nada en esas cosas, pero es el mejor símil que se me puede ocurrir.
La mejora de nuestra relación no fue de un solo golpe, fue algo gradual, pero su actitud hacia mí sí cambió esa misma noche; en algún momento de la madrugada me abrazó y sentí su respiración agitada, aunque decidí seguir haciéndome el dormido. A la mañana siguiente encontré una mujer completamente diferente a la que se acostó la noche anterior; lo principal era que su mirada había cambiado, ya no me veía con rabia contenida ni con lástima, esa nueva mirada era muy similar a la que tenía en Venezuela y eso era mas que suficiente para mí.
Desde aquel día se acabaron las salidas repentinas y a toda carrera, se acabaron los días festivos sin ella y las peleas desaparecieron por completo, siempre iban a haber discusiones, pero ni remotamente como las que ocurrían hasta entonces. En cierta forma, nuestro matrimonio se había salvado y esa noche apretamos el botón "reset."
No sé si volvió a ver al viejo o a hablar con él, pero lo cierto es que no volví a saber de su existencia, para bien de todos nosotros.
- Cuando Graciela se acueste, me haces el favor de ir a la sala, tenemos que hablar de algo que pasó esta tarde.
- ¿Qué pasó? ¿De qué tenemos que hablar?
- Te lo diré cuando llegue el momento.
Gitty recién había llegado de una de sus reuniones con el viejo, eran casi las diez de la noche; había salido desde las dos de la tarde y ese día fui a buscar a Graciela en la camioneta, como hacía todos los días desde principios de ese mes de octubre de 2007, cuando dejé de trabajar en Miami Senior para dedicarme a ser un contratista freelancer en el área de tecnologías de información.
En la ruta a la escuela, vi una camioneta pick up estacionada y dentro de esa camioneta estaba mi esposa besando a un anciano. Esa imagen me impactó, pero con toda la sangre fría que pude reunir decidí pasar de largo porque sabía que ninguno se enteraría de mi presencia, estaban demasiado ocupados como para eso; buscaría a mi hija y luego regresaría al apartamento a hacer las tareas domésticas habituales hasta que Gitty regresara, porque supuestamente iba a ir a una cena de médicos colegas del viejo.
Cerca de las once de la noche la niña se acostó y Gitty salió a la sala, yo estaba sentado en el sillón y ella se sentó en una de las sillas de la mesa del comedor.
-¿Qué pasó en la tarde?, me preguntó.
- Te vi en la camioneta del viejo, estaba estacionada en la calle que va hacia la escuela de Graciela, no los estaba persiguiendo ni nada de eso, simplemente iba a buscarla a la hora de salida y los vi haciendo sebo.
- Eso no es así, le dí un beso porque me dio un regalo y se lo agradecí.
- Si tú me hubieses agradecido así los regalos que te he dado, tendríamos como veinte hijos.
. Solo le dí un beso, ese señor puede ser mi papá o mi abuelo.
- Como dice el Conde del Guácharo: pero no lo es. ¿Desde cuándo están haciendo sebo en la camioneta? ¿no tiene para pagar un hotel? ¿ya se acostaron, y si lo han hecho, cuántas veces y cuándo empezaron?
- No, nunca nos hemos acostado, te lo juro por lo mas sagrado que tengo, que es mi hija, que nunca he hecho nada indebido con ese señor.
- No sé, no he estado contigo en tus encuentros amorosos y furtivos con él, así que nada me consta.
- No hay nada de eso entre nosotros, él es un señor casado y con familia, hijos y nietos.
- Y tú, supongo que conoces a su esposa y el resto de su familia.
- No, no los conozco.
- Eso quiere decir que te esconde porque quiere que seas su amante, si no lo eres ya.
- No soy, ni he sido ni seré amante de nadie, yo estoy casada y tengo que respetar mi matrimonio.
- Porque a tu marido no lo tienes que respetar. Ya verás, hay un problema cuando se trata de la infidelidad; cuando el hombre voltea a la mujer, alrededor de ella se crea una red de solidaridad y apoyo; con gente que la comprende y le da la mano mientras con toda justificación hablan pestes del muérgano y degenerado del marido y de la o las putas destructoras de hogares y sepultureras de matrimonios. Cuando la mujer es la que voltea al hombre, lo que hay es una nube de burlas y chistes que se crea encima del cornudo; todo el mundo se ríe de él y dicen cosas como "le soplaron el bistec" o "ahí va González, el que se mete en tu casa cuando tú sales." Imagínate si yo le contara esto a mi mamá, en una semana estaría aquí con todo y visa renovada para entrarme a coñazos por cornudo, poco hombre y pusilánime; desde luego que ni bajo tortura le diría esto a mi mamá, me moriría de la vergüenza.
- Jamás me he acostado con ese señor y jamás me prestaría a algo así, lo que dije antes no fue lo que debía decir, te respeto y no te haría semejante canallada.
- De todas maneras no importa, bien merecido me lo tengo. Debí haber actuado cuando me dijiste que ese individuo era racista. No se me olvida que tú decías que te dolía en el alma cuando tu papá y tu hermano se burlaban de mí y hacían como simios, y mira como han cambiado las cosas, ahora celebras a un sujeto que me arrastra y me considera subhumano.
- Sé que falté en eso, pero al menos nos ayudó con lo del accidente de Graciela.
- Eso no importaba, tenía seguro médico y la podían tratar a través del seguro, es mejor deber plata que favores.
- ¿Qué es lo que quieres que haga?
- Te la voy a poner fácil, esto llegó al llegadero. En menos de dos semanas tengo que ir a Clovis para empezar a organizar el trabajo, así que básicamente puedes hacer lo que te dé la gana mientras estoy trabajando por allá, puedes hasta montar un burdel donde tú seas la única que esté trabajando ahí, pero por lo mismo prefiero curarme en salud.
- ¿Qué vas a hacer?
- Ahora no voy a hacer nada, pero tú sí. Tienes dos caminos, o cortas la relación con ese señor ya, y cuando digo ya es ya, no mañana, ni el mes que viene ni nada de eso, es ya, esta misma noche; si no, mañana viernes amanezco en la corte del condado para averiguar lo que hay que hacer para divorciarse y empezar los trámites el día lunes. Esto no es amenaza ni advertencia, es un ultimátum.
- ¿Un ultimátum?
- Sí, un ultimátum. No voy a ser pasto de las burlas de medio Miami, para eso me divorcio y quedas libre de arrejuntarte con ese viejo o que te ponga un apartamento de segundo frente, pero le pides que no sea en la Pequeña Habana, sino en Biscayne Boulevard.
- No me voy a divorciar, porque estoy casada ante los ojos de Dios y ese vínculo nunca se disuelve.
- No me interesan tus ideas religiosas, porque con lo que vi hoy entras en lo que se llama adulterio.
- Te he dicho que jamás he hecho nada indebido con ese señor.
- Hay un viejo dicho acerca de la mujer de César: "la mujer de César no solo debe ser honesta, sino que debe parecerlo." En realidad, la traducción literal del latín, cuando acontecieron los sucesos que lo llevaron a repudiar a Julia, fue: "la mujer de César no solamente debe ser pura, sino incluso estar por encima de toda sospecha." Yo no soy César, ni lo seré, pero tú estás, parafraseando a uno de los tipos del chavismo "en estado general de sospecha." Lo cierto del caso es que este es mi ultimátum y mi última palabra, valga la redundancia, tú eliges.
- Hice mal esta tarde, debí comportarme de forma mas decorosa, y no actuar impulsivamente. Lamento haberte causado esta incomodidad.
- No es una incomodidad. Eres la misma que me celaba de juegos de béisbol, la que trataba de putica a una compañera de trabajo, vecina y además casada a la que le daba la cola cuando salíamos de trabajar en la noche para que no se arriesgara a buscar transporte a esa hora. ¿Cómo te sentirías tú si me hubieses visto haciendo lo que tú hiciste esta tarde?
- Me habría sentido muy mal y me habría decepcionado de ti.
- Ni tú ni nadie me pueden decir que me han visto con otras mujeres saliendo de hoteles o metido en carros metiéndoles mano. Nunca me han visto con otras mujeres, siempre he respetado eso, y ahora tú me vienes con este número raro.
- Es que me emocioné mucho y no me dí cuenta de lo que hacía.
- Estás como el otro chiste de Conde del Guácharo, que la mujer caza al marido saliendo de un hotel con otra y cuando la ve el tipo empieza a gritar: ¡me volví loco! ¡me volví loco!.
- No, no estaba loca, pero no fue correcto lo que hice.
- ¿Y qué vas a hacer ahora?
- Tengo que salvar mi matrimonio, es mi mayor logro, aunque tú no lo creas, siempre quise casarme contigo y a pesar de todos los obstáculos que hemos pasado todavía estamos juntos. Cuando regresamos, luego de la separación, prometimos que nunca más íbamos a permitir que alguien se interpusiera en nuestra relación. Yo violé ese juramento y permití que alguien se metiera y que me convenciera de dejarlo quedarse en el medio, así que tengo que pagar. Esta noche se acaba mi relación con ese señor, me va a doler un poco, pero mi matrimonio vale mucho más y no voy a permitir que se destruya por mi causa. Siempre quise compartir mi vida contigo y quiero seguirlo haciendo. Siento mucho lo que hice, tú no te merecías esto, si bien me molestas y metes la pata y por eso me arrecho contigo, eres mi esposo y te quiero, aunque a veces no te lo he demostrado, es mi deber respetarte y eso es lo que voy a hacer.
- Me voy en dos semanas, a lo mejor me estás cayendo a muela y cuando me vaya vuelves a reunirte, pero de una u otra forma me voy a enterar si eso pasa y cuando me entere ya no habrá ultimátum sino que nos vamos directo al divorcio, aunque no te guste, porque eso sí no lo voy a tolerar, ver mi nombre por el suelo, al menos todavía tengo honor, no quiero perderlo.
- No, ya ese señor es historia, nunca te voy a engañar, yo no digo mentiras, si te digo que esto se acabó hoy es porque se acabó hoy. A pesar de todo, mi familia es mi mas grande tesoro, y no lo voy a cambiar por nada ni nadie.
- Espero que así sea.
-Así será, hasta que la muerte nos separe, como lo juré en el altar.
Durante nuestra etapa en Miami casi no he transcrito diálogos, esto se debe a que la casi totalidad de ellos no eran conversaciones sino peleas, casi nunca tuvimos pláticas serenas y mucho menos amorosas. Durante los tiempos difíciles los insultos y descalificaciones menudeaban, y luego, al mejorar las condiciones, la tensión continuaba.
Existieron múltiples razones que causaron y empeoraron estas situaciones y la determinante mayoría fueron responsabilidad mía; debí ser mas cuidadoso en muchas decisiones que tomé y tenía que ser mas prudente en lo que se refería a tomar riesgos, no es bueno arriesgarse mas de la cuenta cuando se está en el extranjero.
Mis errores, si bien no fueron deliberados, igual causaron problemas que pudieron haberse evitado; fueron errores no forzados y ellos hicieron que Gitty se decepcionara de mí, por lo que se convirtió en pasto fácil de un oportunista cuyo objetivo final era convertirla en su amante como una forma de sentirse él mas joven, sin importar que el matrimonio de ella se destruyera en el proceso.
Esa relación duró casi cinco años, y si no hubiese sido por lo que sucedió el día de la conversación, tal vez el viejo habría logrado completar sus propósitos.
Es muy fácil envolver a alguien cuando se encuentra en una situación vulnerable y luego explotar esas vulnerabilidades a favor del manipulador. Ese individuo se dedicó a minar nuestra relación haciéndole ver a Gitty que yo era una persona muy inferior a ella y que no merecía ni siquiera estar en su cercanía; fue tan fuerte la campaña que ella llegó a sentir asco de mí y por eso dejamos de tener relaciones por varios años, simplemente me tenía asco y ni siquiera quería quitarse la ropa en mi presencia. Luego de 2005 ella buscó cambiar esa actitud, pero le resultaba muy difícil.
En los videos y fotos de los viajes se nos veía muy bien, pero eran lo que se conoce como "photo ops," para que nadie en Venezuela sospechara lo que estaba pasando; hubo una noche en el segundo viaje a Disney que me fui a un bar del hotel a tomar unos whiskies porque no podía con la tensión que me causaba andar con Gitty. En algún momento pensé en mandarlo todo al diablo, pero tenía esperanzas de que eso cambiara, aunque ese cambio nunca aparecía.
Para 2006 retomamos la intimidad, pero los resultados eran malos, se veía que ella se sentía forzada a hacerlo y eso era frustrante; era natural que se sintiera así porque todavía me tenía asco, y no se puede sentir placer con alguien que te repugna. Esa situación persistiría hasta el año 2008, cuando por fin su mente se liberó por completo de esas influencias tan nefastas.
Alguien se preguntará por qué eso duró tanto y no se resolvió antes; es muy fácil, mi sentimiento de culpa exigía una expiación, y mientras mas dolorosa y larga fuera, pues mejor; la culpa debe ser castigada, y debe ser castigada severamente, por tanto tenía que aguantar la pela sin quejarme porque lo tenía muy merecido, así que verdugo no pide clemencia. Sin embargo, todo llegó al llegadero esa tarde de octubre de 2007.
Cuando regresamos de la vacación Gitty me dijo que sería muy bueno que nos compráramos un carro, pero yo no quería saber nada de eso luego de la debacle de la van Aerostar, desde entonces dije que el próximo vehículo que tuviéramos sería uno nuevo. Ese agosto hicieron una feria de automóviles en los terrenos de lo que ahora es el estadio de los Marlins de Miami y fuimos a verlos por no dejar; nos mostraron un Honda Civic que tenía los cauchos lisos y pretendían que lo pagáramos a plazos como si fuera nuevo de paquete.
Luego de esa falla me mantuve en mis trece, pero Gitty quería un carro porque así la vida sería mas práctica. Llegamos a un acuerdo que fue el siguiente: Como el dinero que ella quería usar para ese menester no alcanzaba para uno nuevo, habría que comprar uno usado pero de buena calidad, con no mas de cinco años de antigüedad y que el vendedor fuera o al menos tuviera la apariencia de ser medianamente confiable; bajo esas premisas me pondría a buscar un vehículo que las cubriera con un precio máximo de 8.000 dólares incluyendo registro y matrícula.
Si ella hubiese sabido lo que iba a pasar un mes después de haber comprado esa camioneta, o no hubiese insistido en la compra o la habría pospuesto por lo menos un año.
Una vez que establecimos los parámetros nos pusimos a buscar concesionarios que tuvieran vehículos en venta que se ajustaran a lo que queríamos. Un sábado fuimos a Miami Gardens y perdimos todo el día con unos vendedores que nos querían vender una camioneta de diez años por casi 11.000 dólares, como no nos quisimos embarcar en semejante paquete, los tipos se arrecharon y no nos enseñaron mas nada.
Luego de esa experiencia le dije a Gitty que me pondría a buscar por mi cuenta en mis ratos libres a ver que conseguía; luego de dos semanas buscando encontré una concesionaria de carros usados de modelo reciente que los compraba en subastas de alquileres vencidos y ofrecían garantía de seis meses. Los precios eran razonables y estaban dentro del rango que estábamos dispuestos a pagar.
Ese sábado llevé a Gitty para que viera el lugar y me diera su opinión. Le gustó una camioneta Jeep Liberty azul oscuro modelo 2002 y me dijo que estaba dispuesta a hacer negocio por ella; la probamos durante un par de horas y quedó contenta con el desempeño del vehículo, así que la compró.
Esa camioneta nos sirvió durante mas de cinco años y pagó con creces lo invertido en ella.
En ese mes, también habíamos iniciado los trámites para obtener la residencia permanente, que al final recibiríamos a mediados del año 2008. El abogado Del Mazo nos dijo que apenas se cumplieran los tres años del inicio del contrato para ejercer como maestro debíamos introducir la solicitud de cambio de estatus para andar sobre seguro. Como el contrato se inició el 15 de agosto de 2004, el 16 iniciamos los trámites ante USCIS, trámites que se tardaron nueve meses.
También se habían producido cambios en la sociedad que tenía con Norberto; debido a una serie de problemas familiares en Argentina, no le quedó mas remedio que regresar de un todo, así que le vendimos nuestra cartera de clientes al contratista que usábamos para los trabajos de construcción; nos quedamos con 10.000 dólares cada uno y así quedé libre para buscar otros senderos, por lo que me puse a buscar empleos como contratista freelance, ya que iba a renunciar al cargo de profesor de high school en octubre.
En septiembre me salió un chance para trabajar en un proyecto de Google, eso que ellos llaman "moonshots;" era un estudio de factibilidad económica para desarrollar algo conocido como "tres hermanas," que luego explicaré con mas detalle. Ese proyecto debería ser terminado en 15 meses y tendría que instalarme en la población de Clovis en Nuevo México, ya que allí estaría ubicada la potencial sede de la empresa que se constituiría si ese plan llegaba a ver la luz del día. La paga era muy buena pero a cambio tendría que estar trabajando allá tres semanas de cada mes y libraría los nueve o diez días restantes en Miami.
Al final acepté la asignación y eso llevó a que algunos acontecimientos se precipitaran, cosa que será tema del próximo capítulo.
ADVERTENCIA: El próximo capítulo tratará un tema muy fuerte, así que recomiendo que no sea leído sino hasta después de terminar la historia. No lo voy a sellar como secreto para que quien desee leerlo lo haga bajo su propia responsabilidad, pero lo que se va a tratar allí, si bien es necesario para comprender hechos que pasaron a posteriori que no podrían ser entendidos sin la existencia de este capítulo, es sumamente duro y difícil de procesar si no se ve la película completa. Un lector razonable debería saltarlo y regresar luego de terminar la historia, así encontraría la pieza que falta en el rompecabezas.
Nuestra última vacación en parques temáticos fue la de 2007, cuando fuimos a Islands of Adventure y Universal Studios de Orlando; esta visita la combinamos con el regreso a Wet n'Wild e ir por primera vez a SeaWorld. Ahora teníamos zapatillas de agua y al menos pude ir al baño del parque, también me monté en la atracción mas loca que era una caída libre de casi 40 metros por un tobogán de agua.
Esta foto la tomó Gitty y estaba muy orgullosa de ella, tanto, que me hizo ponerla como mi perfil de Facebook por varios años y la tenía en un álbum especial; decía que era su mejor fotografía y muy posiblemente era cierto, ella tenía mucho talento para todo lo que eran las artes gráficas.
Nos fuimos un sábado a mediados de julio por una vía diferente. En vez de tomar la I-95 norte y luego irnos al oeste al llegar a Melbourne, nos fuimos por la I-75 oeste en Weston para cruzar los Everglades, donde la autopista es conocida como "Alligator Alley" y al llegar a Naples seguiríamos rumbo norte en dirección a Tampa y así cruzar el "Sunshine Skyway Bridge", el mas largo de su tipo en el mundo; de Tampa iríamos al este para llegar a Orlando al hotel Holiday Inn express donde nos íbamos a quedar todos esos días.
Estos parques eran diferentes en concepto a los de Disney, pero las colas para entrar a las atracciones se les parecían igualito; un autobús nos pasaba buscando por la entrada del hotel a las 10 de la mañana y nos regresaba a las 10 de la noche; en cuanto a las comidas, aprovechábamos el desayuno gratis del hotel y el resto lo arreglábamos en el parque.
Este fue el lugar donde Gitty tomó su foto favorita, con el hidroavión y las rutas que servía en Sudamérica y el Caribe.
Paseamos por los dos parques en cuatro días, ya que eran de menor tamaño que los de Disney, luego nos fuimos a SeaWorld el viernes para cerrar la vacación.
Gracias al calor y sol del estado de Florida, terminamos agotados de tanto caminar y hacer colas, pero valió la pena, ya habíamos terminado nuestra experiencia de parques temáticos y lo que habíamos visto era mas que suficiente. El sábado en la mañana recogimos nuestras cosas y regresamos a Miami, para continuar con nuestra rutina con algunas diferencias, ya que se iban a presentar cambios en el segundo semestre de ese año. Para septiembre volveríamos a tener un carro, pero sin cometer los mismos errores que cometimos al comprar el primero, que básicamente era una chatarra ambulante, esta vez las cosas serían muy diferentes, pero esto merece un capítulo aparte.
Graciela terminó su escuela primaria el 2006 y empezó su middle school, o escuela intermedia, en agosto de 2007. Esa escuela también se llama Shenandoah pero no elementary sino middle y está ubicada frente al parque del mismo nombre. Es una de las llamadas "magneto" en el distrito escolar de Miami-Dade, esa denominación se da a las que están orientadas hacia un área determinada de conocimiento; en el caso de la Shenandoah su orientación es hacia las artes, por lo que recibe financiamiento adicional para estimular el talento artístico de sus estudiantes.
También era el año en que cumpliría tres dando clases y se abriría la oportunidad de solicitar la residencia permanente para todos. Al mismo tiempo, Gitty podría diversificar su inversión y por fin nuestro matrimonio iniciaría su proceso de recuperación.
También marcaría el final de la relación nociva con el viejo, y esa fue la clave para que la relación de pareja empezara a reconstruirse y terminara mas fuerte que antes.
Asimismo, Gitty logró progresar en su curso de inglés y entró en la fase intermedia; aunque nunca logró vencer su pánico escénico, sí manejaba el idioma mucho mejor de lo que ella misma creía.
Recibimos el año en el mismo lugar que el anterior, en el Bayfront park, viendo la naranja bajar por la fachada del edificio del hotel intercontinental.
También fue el año en que puse orden en la pea con los zamuros que rondaban a Gitty. El mas audaz era un mexicano que quería llevársela a vivir con él así de una como si ella fuera un perro sin amo, finalmente los tres tuvimos una conversación y el sujeto se devolvió a México, no volvimos a saber de él.
En Miami el sexo no tiene valor alguno, hay algunas expresiones referidas a la forma irresponsable como se tratan las relaciones sexuales en la ciudad que son tan vulgares y crudas que prefiero no transcribirlas, porque me dan vergüenza ajena; pero la esencia de su interpretación es simple: lo importante es tener sexo simplemente por el hecho de practicarlo, sin responsabilidades ni sentimientos que estorben, simplemente el sexo por el sexo.
Bajo estas premisas, y debido a lo bella que era Gitty, una mujer madura en plena sazón, en todas partes había tipos que querían acostarse con ella; hasta un técnico que fue a reparar la nevera del apartamento, le preguntó que si después de terminar el trabajo no podían echar un polvito en la cama, simplemente para pasarla bien; ella le dijo que no y que si estaba loco, que era una mujer casada y merecía respeto, que terminara lo que tenía que hacer y se largara por donde había venido.
Así que 2007 sería un año muy movido y con muchos cambios, incluido, después de cuatro años, un carro, por fin.